domingo, 8 de abril de 2012

EZRA POUND / versión Sandra Toro (desconozco el título)

Sé en mí como el ánimo eterno
del viento frío, y no
como las cosas efímeras—
regocijo de flores.
Tómame en la intensa soledad
de los riscos sin sol
y de las aguas grises.
Deja que los dioses hablen de nosotros en voz baja
de ahora en más,
y que las flores sombrías de Orco
te recuerden.


se lo robé a mi amiga Marianela Riera. Me hizo acordar a ese otro poema: Tu dirás triunfante con salvaje grito, eres mía, mía. Yo diré bajito...tuya tuya. Tu amor es de presa, de ofrenda es mi amor, la vida me ha dado la parte mejor. No sé ni de quien es, lo me llega desde la memoria antigua.

martes, 3 de abril de 2012

VENDRÁ LA MUERTE Y TENDRÁ TUS OJOS/Cesar Pavece

Vendrá la muerte y tendrá tus ojos
esta muerte que nos acompaña
desde el alba a la noche, insomne,
sorda, como un viejo remordimiento
o un absurdo defecto. Tus ojos
serán una palabra inútil,
un grito callado, un silencio.
Así los ves cada mañana
cuando sola te inclinas
ante el espejo. Oh, amada esperanza,
aquel día sabremos, también,
que eres la vida y eres la nada.

Para todos tiene la muerte una mirada.
Vendrá la muerte y tendrá tus ojos.
Será como dejar un vicio,
como ver en el espejo
asomar un rostro muerto,
como escuchar un labio ya cerrado.
Mudos, descenderemos al abismo.


Escuché por primera vez estos versos en la canción de Calaramo -ay yo, llegando siempre tarde al conocimiento- pero me impactaron sin saber que el autor era impactante. Desde entonces sé que algunas mañanas el espejo te impone una cierta forma de mirar, a vos, a mí. Y una piensa en estos versos y se los repite sin saber muy bien el significado, pero segura de que cada día que pasa es un tesoro que se va perdiendo de poco, que cada día es la vida y es la nada.

domingo, 1 de abril de 2012

LA LUNA/Jorge Luis Borges

Hay tanta soledad en ese oro.
La luna de las noches no es la luna
que vio el primer Adán. Los largos siglos
de la vigilia humana la han colmado
de antiguo llanto. Mírala. Es tu espejo.


Un poema íntimo de Borges, lejos del saber académico, de los blasones y lo épico. Será que frente a la luna todos estamos desnudos, en la noche antigua y en la presente.

miércoles, 28 de marzo de 2012

Con esta boca, en este mundo...Olga Orozco

Con esta boca, en este mundo...

No te pronunciaré jamás, verbo sagrado,
aunque me tiña las encías de color azul,
aunque ponga debajo de mi lengua una pepita de oro,
aunque derrame sobre mi corazón un caldero de estrellas
y pase por mi frente la corriente secreta de los grandes ríos.

Tal vez hayas huido hacia el costado de la noche del alma,
ese al que no es posible llegar desde ninguna lámpara,
y no hay sombra que guíe mi vuelo en el umbral,
ni memoria que venga de otro cielo para encarnar en esta dura nieve
donde sólo se inscribe el roce de la rama y el quejido del viento.

Y ni un solo temblor que haga sobresaltar las mudas piedras.
Hemos hablado demasiado del silencio,
lo hemos condecorado lo mismo que a un vigía en el arco final,
como si en él yaciera el esplendor después de la caída,
el triunfo del vocablo con la lengua cortada.

¡Ah, no se trata de la canción, tampoco del sollozo!
He dicho ya lo amado y lo perdido,
trabé con cada sílaba los bienes que más temí perder.
A lo largo del corredor suena, resuena la tenaz melodía,
retumban, se propagan como el trueno
unas pocas monedas caídas de visiones o arrebatadas a la oscuridad.
Nuestro largo combate fue también un combate a muerte con la muerte, poesía.
Hemos ganado. Hemos perdido, porque ¿cómo nombrar con esa boca,
cómo nombrar en este mundo con esta sola boca en este mundo con esta sola boca.


Ahh quien supiera el verbo sagrado, aunque sea para no pronunciarlo! Inquietante Olga, como siermpre.

jueves, 8 de marzo de 2012

Maternidad/José Pedroni

Mujer: en un silencio que me sabrá de ternura,
durante nueve lunas crecerá tu cintura;
y en el mes de la siega tendrás color de espiga,
vestirás simplemente y andarás con fatiga.
-El hueco de tu almohada tendrá olor a nido,
y a vino derramado nuestro mantel tendido-.
Si mi mano te toca,
tu voz, con la vergüenza, se romperá en tu boca
lo mismo que una copa.
El cielo de tus ojos será cielo nublado.
Tu cuerpo todo entero, como un vaso rajado
que pierde un agua limpia. Tu mirada un rocío.
Tu sonrisa la sombra de un pájaro en el río.

Y un día, un dulce día, quizás un día de fiesta
para el hombre de pala y la mujer de cesta;
el día que las madres y las recién casadas
vienen por los caminos a las misas cantadas;
el día que la moza luce su cara fresca,
y el cargador no carga, el pescador no pesca...
-tal vez el sol deslumbre; quizá la luna grata
tenga catorce noches y espolvoree plata
sobre la paz del monte; tal vez en el villaje
llueva calladamente; quizá yo esté de viaje...-.
Un día, un dulce día, con manso sufrimiento,
te romperás cargada como una rama al viento.
Y será el regocijo
de besare las manos, y de hallar en el hijo
tu misma frente simple, tu boca, tu mirada,
y un poco de mis ojos, un poco, casi nada...

En medio de tanta reivindicación, yo quiero resaltar la labor más femenina, en estos versos que me rondan a menudo.Sobretodo esos versos, domésticos y necesarios, "El hueco de tu almohada tendrá olor a nido,/y a vino derramado nuestro mantel tendido-." Feliz día mujeres, madres o no, portadoras del don de lo vivo, replicado sino en este, en cientos de actos creadores.

sábado, 3 de marzo de 2012

Estar enamorado es hablar de sus talones/Héctor Viel Temperley

Estar enamorado es hablar de sus talones,
del tren que iba a su pueblo, del pescado en el patio
junto al cuarto de baño más pobre de mi vida?
Porcelana quebrada entre macetas!
(Tenías el sudor congelado en un prisma
en el fondo del vaso de los hombres
y tu saliva era la cola delgadísima
de ajo de un barrilete).
Decir que son lo único espeso de su cuerpo!
sus talones de pueblo en sus suecos celestes
-solos juntos a la pata de la mesa-
mientras llueve y tiramos los dados por dinero.
Talones como balas antiaéreas
que nunca tuve libres en mis manos.
Herramientas de acero para empezar a hacerlas!
Superficies de sueño y futuras catástrofes
para dibujar con lápiz una estrella
o una flor de la piedra (algo de las alturas)
porque después de todo hablar de sus talones
es hablar de la muerte amarilla que llevan 
hacia un cementerio que aún no existe, hacia 
un campo
que por ahora es sólo de verduras o frutas.
Y ella no lo sabía, ella nada sabía!.


Un poeta que usa todas las palabras. No hay nada más que agregar